Ramón Villares

Situación sociolingüística de Galicia y producción cultural en gallego1 Ramón Villares
Presidente del Consello da Cultura Galega (España)

La comunidad lingüística gallega está formada por los hablantes que habitan los territorios históricamente de habla gallega, junto con pequeñas colectividades que quedan fuera de estas. Se caracteriza por ser una comunidad donde hay dos lenguas en contacto: gallego y castellano. A continuación expondremos un análisis de la situación de la lengua gallega atendiendo a parámetros que han estudiado diversas instituciones (Consello da Cultura Galega y Real Academia Galega, principalmente) y que se centran en dos aspectos relacionados entre sí: a) la situación sociolingüística y b) la evolución reciente de la producción cultural en Galicia.

Una descripción pormenorizada de una situación sociolingüística se fundamenta en una serie de variables esenciales. Podemos considerar que las básicas son la «lengua inicial» (la lengua o lenguas en las que las personas aprenden a hablar), la «lengua habitual» (lengua o lenguas en las que las personas hablan normalmente), las competencias lingüísticas (la capacidad que tienen los hablantes para entender, hablar, leer y escribir) y las «actitudes lingüísticas», que son las ideas y las opiniones que tienen los hablantes sobre las lenguas. Haremos una descripción básica de la situación sociolingüística de Galicia atendiendo a estos parámetros. Por otra parte, entenderemos por producción cultural las actividades de las que se obtienen obras y rendimientos que redundan en la riqueza cultural de los individuos y de la sociedad en conjunto. Dado el enfoque sociolingüístico que pretendemos, atenderemos aquellas actividades culturales en las que la palabra desempeñe algún tipo de rol. Nos referiremos, por tanto, a las artes escénicas y musicales, a los productos audiovisuales, al libro, a la edición, a los medios de comunicación y a Internet.

La información que presentamos está extraída principalmente de trabajos y análisis propios del Consello da Cultura Galega elaborados para atender a los objetivos de la institución, que son los de analizar cuantas cuestiones se refieran al patrimonio cultural de Galicia y fomentar la lengua y la cultura gallegas, investigando y valorando sus necesidades culturales, además de asesorar a los poderes de la comunidad autónoma para la defensa y la promoción de los valores culturales del pueblo gallego. Para la elaboración de esta ponencia hemos utilizado, entre otra bibliografía, las monografías «A Sociedade Galega e o Idioma: a evolución sociolingüística de Galicia (1992-2003)», «A sociolingüística dos medios de comunicación en Galicia» y el sitio web «loia.org», todos elaborados por la sección de lengua de esta institución.

La situación sociolingüística de Galicia

La lengua inicial de los gallegos, aquella en la que aprendieron a hablar, utilizando los datos del Instituto de Estadística de 2003 (IGE, 2004; Monteagudo et al., 2006) es, mayoritariamente, el gallego.

Como podemos ver, más de la mitad de la población aprende a hablar en gallego, seguido del castellano y de los que aprenden en las dos lenguas, que suponen una sexta parte de la población. Los que aprenden en otras lenguas son pocos, porque el peso de las comunidades inmigrantes en Galicia con lenguas distintas del castellano o del gallego es escaso.

Para profundizar algo más en los datos que se analizan, relacionaremos las principales variables con otras de tipo sociológico. En este sentido, resulta interesante comparar los resultados según la edad de los entrevistados, lo que nos permite visualizar cuáles son los cambios intergeneracionales y hacer prospecciones, es decir, imaginarnos cuál puede ser la situación en el futuro. La lengua inicial por grupos de edad en Galicia muestra estos resultados:

En esta figura podemos observar con claridad cómo los gallegos de más edad son los que aprendieron a hablar en gallego en mayor medida. También observamos que, conforme desciende la edad, son menos los que tienen el gallego como lengua inicial y más los que aprendieron a hablar en castellano. El número de bilingües iniciales parece también aumentar conforme desciende la edad, pero en el último tramo (en el de los menores de 16 años) cambia la tendencia. La tendencia global de perder hablantes de gallego en gran proporción de generación en generación al principio es muy acentuada, pero parece suavizarse al final. Podemos concluir que cada vez son menos los gallegos que aprenden a hablar en gallego, y aumentan los que lo hacen en castellano y también en las dos lenguas al mismo tiempo, aunque la situación tiende a estabilizarse entre los más jóvenes.

Si hacemos una comparación de la lengua inicial de los gallegos con otra fuente de datos reciente, la del Mapa Sociolingüístico de Galicia de 1992 (Seminario de Sociolingüística, 1994, 1995, 1996), obtenemos esta evolución:

Aquí observamos que en este periodo de tiempo (11 años) la tendencia es parecida a la que observábamos en el análisis por edades. Vemos como, pese a que sigue siendo la mayoría, desciende el número de los que tienen el gallego como lengua inicial. El grupo que más crece proporcionalmente es el de los bilingües iniciales. Los que aprenden a hablar en castellano aumentan muy poco. Podemos decir que en estos once años descendió el número de hablantes iniciales de gallego y que son cada vez más los bilingües iniciales. Próximamente, la Real Academia Gallega hará públicos los datos de la Revisión del Mapa Sociolingüístico de Galicia (Seminario de Sociolingüística, en prensa). Este trabajo confirma la tendencia en la caída del gallego como lengua inicial a costa de la subida del castellano y del bilingüismo.

Por otra parte, la lengua habitual es la que cada uno habla normalmente. En los datos que utilizamos, los encuestados podían responder a la pregunta «¿Qué lengua habla usted?» con cuatro respuestas posibles: «solo gallego», «más gallego que castellano», «más castellano que gallego» y «solo castellano». En Galicia se ha implantado esta metodología para evitar una incidencia alta de respuestas en los que la deseabilidad social desempeñase un papel decisivo. Es decir, los investigadores han constatado que si se utilizase una escala de tres respuestas, con una central que englobase las dos lenguas que se hablan en Galicia, la inmensa mayoría de la población la escogería, dada la situación de proximidad de las lenguas y la alta incidencia del bilingüismo. La solución de cuatro opciones es para poder dilucidar la preeminencia de una u otra lengua en los individuos bilingües. Los resultados son estos:

El grupo mayoritario es el de los hablantes monolingües en gallego. Las otras tres opciones tienen un número de hablantes semejante. Si agrupamos a los hablantes bilingües, con predominio del gallego o del castellano, vemos que estos comprenden un tercio de la población de Galicia. Vistos estos datos, sobre todo si no los comparamos diacrónicamente, tenemos que afirmar que el gallego no solo sigue siendo la primera lengua de Galicia, sino que goza de relativa buena salud.

Si analizamos la lengua habitual según la edad del hablante, podemos hacernos una idea de la tendencia social que existe en relación con el uso del gallego, es decir, cuál puede ser su futuro si las cosas no cambian.

En esta gráfica podemos ver que son las generaciones mayores las que hablan más gallego. Observamos que la regla general es que cuanto más jóvenes son los sujetos, más aumenta la proporción de hablantes monolingües en castellano y desciende la de monolingües en gallego. Los grupos de los bilingües se comportan de la siguiente manera: el grupo de los que hablan más gallego aumenta en todos los tramos de edad excepto en el de los más viejos, y el de los que hablan más castellano aumenta entre los más jóvenes, pero después bajan de generación en generación. Podemos aclarar algo esta confusión si agrupamos a los hablantes bilingües con los monolingües de una y otra lengua. El resultado es el siguiente:

En esta gráfica podemos ver una realidad nueva. Pese a que, efectivamente, debemos constatar un descenso importante entre los hablantes de gallego, con el consiguiente aumento de los hablantes de castellano, parece que se tiende hacia una cierta estabilidad, es decir, da la sensación de que entre generación y generación, y sobre todo entre las de los más jóvenes, cada vez se pierdan menos hablantes de gallego. Pese a que podría parecer una predicción aventurada, estos datos podrían significar que la pérdida de hablantes de gallego está tocando fondo.

Si hacemos una comparativa de la evolución de la lengua habitual entre 1992 y 2003, observaremos que se produce un aumento significativo de los monolingües. De hecho, uno de los resultados más destacables del Mapa Sociolingüístico de Galicia (1992) había sido la alta incidencia del bilingüismo en Galicia. En este periodo observamos que la tendencia es inversa. Podemos ver que el grupo que más crece proporcionalmente es el de los monolingües en castellano, que deja de ser el grupo minoritario, pues ha pasado del 10,6 % de los hablantes en 1992 al 18,5 % en 2003. Crece también el grupo de los monolingües en gallego, en menor medida, tanto en términos relativos como absolutos. Los hablantes monolingües en gallego siguen conformando el grupo más numeroso, y aumenta espectacularmente la distancia con los otros grupos. Por eso, se debe entender como el dato más negativo para el gallego la fuerte bajada de los bilingües con predominio del gallego (29,9 %-19 %), lo que justifica una pérdida global de hablantes de gallego.

Mostramos a continuación los resultados de la competencia en gallego, es decir, las respuestas de los individuos que dicen leer, escribir, hablar o entender el gallego «mucho» o «bastante».

En esta figura observamos que casi la totalidad de la población entiende, habla y lee en gallego. En el caso de la escritura, vemos que se produce un descenso importante, ya que la mitad de la población se declara incapaz de escribir en gallego con soltura. Para ver la incidencia del sistema educativo en las competencias lingüísticas, tomaremos como ejemplo la capacidad para leer por edades.

Presentamos en la figura los datos de aquellos individuos que se consideran capaces de leer «bastante bien» o «muy bien» en gallego. Seleccionamos solo a las personas que tienen más de quince años, porque por debajo de esa edad aún no acabaron sus estudios obligatorios. Como podemos observar, la competencia lectora aumenta conforme desciende la edad de los entrevistados. Como dato destacable, cabe mencionar que casi el total de la población más joven lee correctamente en gallego.

Las competencias de los gallegos según la edad muestran escasa variación en cuanto a la capacidad para escribir y para entender. En todas las franjas se constata que casi la totalidad de la población entiende el gallego y que el porcentaje de los que escriben correctamente ronda la mitad de la población, independientemente de su edad. Excepto en el último tramo (el de los que no acabaron los estudios primarios), vemos que hay una evolución muy positiva de la capacidad para leer.

En cuanto a la evolución de las competencias lingüísticas en el periodo 1992-2003, vemos que existe un aumento en todas las destrezas. Destaca en especial el crecimiento de las competencias de lecto-escritura, que en un periodo relativamente corto como este no puede explicarse solo por la incorporación de nuevos individuos a la muestra, escolarizados en un sistema en el que la adquisición del gallego está reglada, sino también por el aumento generalizado de la competencia en todos los tramos de edad. Los individuos que declaran escribir «bien» o «muy bien» en gallego casi doblan su número y llegan a un nivel aceptable (casi la mitad de la población). En cuanto a la lectura, podemos destacar que el dato es aún más llamativo, porque en once años el porcentaje de individuos que declaran hablar bien o muy bien y los que leen con la misma facilidad se iguala, incluyendo la gran mayoría de la población (85,6 %). Los datos de inminente publicación por parte de la Real Academia Gallega a los que nos hemos referido antes (Seminario de Sociolingüística, en prensa) confirman la tendencia al alza de las competencias lingüísticas, especialmente de la escritura, que es la habilidad que tradicionalmente puntúa peor.

La fuente de datos principal para conocer las actitudes lingüísticas de los gallegos es también el Mapa Sociolingüístico de Galicia. En él, se hacía un cálculo complejo para obtener lo que se llamaba actitud lingüística general, que consistía en poner en relación una serie de preguntas sobre aspectos de la identidad, de la utilidad y los prejuicios que los entrevistados relacionaban con el gallego. El resultado fue muy positivo, por lo que podemos afirmar que en general, los gallegos tienen una buena actitud hacia su lengua, especialmente los jóvenes.

Para ilustrar de modo más pormenorizado esta realidad veremos las respuestas para algunas preguntas concretas. Por ejemplo, en una situación donde hay dos lenguas que conviven, como es el caso de Galicia, es muy importante saber qué opinan sus hablantes sobre la utilidad de ambas. En este trabajo se le preguntaba a los entrevistados si creían que el castellano servía más, menos o igual que el gallego. El resultado fue que el 57,3 % de la muestra pensaba que tenían la misma utilidad, mientras que el 31,3 % daba su opinión a favor del castellano. También se les preguntaba sobre cuál es la lengua que deberían hablar los gallegos. Los resultados se representan en la siguiente gráfica:

Como vemos, la mayoría de los gallegos piensa que deben hablar gallego, seguido de los que opinan que deben hablar dos lenguas (40 %). Los que creen que deben hablar exclusivamente castellano constituyen un porcentaje mínimo. Otra opinión positiva es la que expresan los hablantes cuando se les pregunta por la lengua que se les debe hablar a los hijos, donde la inmensa mayoría (72 %) cree que se les deben enseñar las dos lenguas y un 21,4 % cree que solo se les debe hablar gallego. Los que optan por que se les hable castellano son muy pocos. Además, todos los indicadores que podemos relacionar con sectores pujantes en el futuro (clase sociales medias y medias-altas, habitantes de ciudades, juventud) optan en mayor medida por iniciar a los pequeños en las dos lenguas.

Frente a este panorama positivo, otras investigaciones se han cuestionado por qué si existen unas actitudes positivas, especialmente entre los jóvenes, el gallego pierde hablantes de forma también más evidente entre el mismo grupo de edad. De este modo, la misma institución que elaboró el Mapa Sociolingüístico de Galicia, la Real Academia Galega, promovió un trabajo donde se hacía una investigación más profunda, sin utilizar cuestionarios, con hallazgos interesantes (Seminario de Sociolingüística, 2003). Por ejemplo, se demostró que entre los jóvenes, sobre todo entre los que hablan habitualmente castellano, había unas actitudes más negativas de lo que cabía esperar. Los resultados revelaban que el gallego, y el idioma en general, desempeñaba un papel discreto en la identidad de la gente joven, que se valoraba negativamente a los que cambiaban de lengua habitual, que estaba generalizada una percepción que consiste en atribuirse unas competencias lingüísticas en gallego menores de lo que se constataba en la realidad o que estaban extendidos unos prejuicios que atribuían estereotipos negativos a los gallegohablantes. El trabajo, no obstante, recogía también aspectos positivos, como una ideología muy favorable a la diversidad lingüística y al plurilingüismo y una constatación de la mejora del prestigio social del gallego

La producción cultural en gallego

Presentaremos una breve descripción de las actividades relacionadas con la producción cultural en Galicia a través de datos de oferta y recepción de dichos productos de acuerdo con las fuentes disponibles más recientes.

La producción editorial ha sido uno de los sectores pioneros en incorporar la lengua gallega a su actividad. El sector editorial en gallego está asentado en una tradición iniciada formalmente en 1950 con la creación de la editorial Galaxia, aunque los antecedentes habría que buscarlos en 1924, con la fundación del primer proyecto editorial de Ánxel Casal, que posteriormente se convertirá en la Editorial Nós, clausurada en 1936 y empresa editorial más importante de aquella época. Podría afirmarse que la edición en gallego y la recuperación del prestigio social de la lengua han sido procesos paralelos.

La edición en gallego ha sufrido una evolución positiva desde finales de la década de 1970. En la primera mitad de los ochenta, observamos una tendencia moderadamente alcista, que sufre un pequeño estancamiento entre 1984 y 1986. A partir de ahí, se producen diferentes etapas de aceleración en la producción, y se llega en el año 1990 a un incremento global del 63 % y entre 1991 y 2003 del 206 %. Los datos más recientes son del informe del Comercio Interior del Libro de 2005 (Federación de Gremios de Editores de España, 2006), donde observamos que el número total de títulos editados en lengua gallega es de 1706. La facturación conjunta del sector en ese año superó los 22 millones de euros.

La pujanza del sector no está exclusivamente motivada por el crecimiento de una demanda de los consumidores. El sector de la edición en Galicia recibe distintas ayudas y subvenciones públicas, principalmente de los departamentos de cultura y política lingüística del Gobierno autonómico. Además, la Xunta de Galicia se ha convertido en una gran editorial con una fuerte producción de libro institucional y una publicación de informes y estudios de todo tipo. La reciente ley 17/2006 de 27 de diciembre, «del libro y la lectura de Galicia», ahonda en esa intervención pública del mercado editorial, disponiendo la necesidad de apoyar a libreros, editores, lectores, autores, traductores y en general a todos lo implicados en el proceso de producción de libros y su lectura.

Es destacable también la existencia de numerosos premios literarios que sirven de importante estímulo para la creación literaria. Algunos están muy bien dotados económicamente, como los que convocan algunas entidades financieras y editoriales. En general, editores y críticos coinciden en la importancia de estos premios para el estímulo de la literatura en gallego, aunque reconocen que el número puede ser «excesivo» y que corren el riesgo de perder el valor con el que fueron creados (CG, 2004).

En la figura 10 podemos ver las frecuencias ilustrativas sobre la lectura de libros de los gallegos de más de 18 años.

Frecuencias de lectura de libros en Galicia. Fuente: CCG, 2004

Observamos que una parte importante de la población declara leer libros diariamente. También vemos que el porcentaje de los gallegos que leen libros, independientemente de la frecuencia con la que lo hagan, es del 74,6 %. El dato más negativo podría ser que un 27,7 % de la población, de hecho, el grupo mayoritario de los que leen, declara hacerlo menos de dos veces al mes.

En cuanto a la lectura en gallego, declara leerlo en alguna ocasión el 42,4 % del total, un número sensiblemente menor de los que lo hacen alguna vez, independientemente de la lengua. En cambio, si comparamos la frecuencia de lectura general con la lectura en gallego, vemos que son los lectores que más leen los que lo hacen alguna vez en gallego.

Porcentajes de los que leen en gallego según la frecuencia de lectura general. Fuente: CCG, 2004

En la figura vemos, con la salvedad de los que declaran leer un par de veces al mes, que hay una tendencia decreciente en la lectura de libros en gallego conforme baja la frecuencia con la que leen los entrevistados, demostrándose que el lector de libros en gallego es, en general, una persona que lee libros con más frecuencia que la generalidad de la población. En la distribución por hábitat, vemos que el lector de libros en gallego vive preferentemente en ciudades, aunque la variabilidad es también pequeña. El 39,6 % de los habitantes de los municipios de menos de 10 000 habitantes lee en gallego, frente al 45,7 % de los que viven en las ciudades. La distribución por edades muestra unos contrastes acusados. Si bien la lectura entre los de más edad es escasa (solo un 24,4 % de los mayores de 65 leen libros en gallego alguna vez), el crecimiento según baja la edad de los entrevistados es espectacular.

Porcentajes de lectores de libros en gallego según la edad. Fuente: CCG, 2004

La variable de estudios también influye tradicionalmente en la lectura en Galicia (Seminario de Sociolingüística, 1994; Monteagudo et al., en prensa). En los datos que estamos manejando aquí, constatamos esta tendencia para la lectura de libros en gallego. Así, el 66,8 % de la población con estudios superiores lee libros en gallego alguna vez.

El teatro es probablemente la actividad cultural en la que la lengua gallega tiene una presencia proporcional mayor. Debemos destacar dos hitos principales en la reciente historia de las artes escénicas gallegas, la creación del Centro Dramático Galego (compañía pública de teatro), en 1986, y el Centro das Artes Escénicas e Musicais (IGAEM), en 1989, que actualmente recoge al anterior. El IGAEM es un ente público, pero de carácter comercial. El instituto tiene por objetivos fomentar la demanda de las artes escénicas, así como producir eventos relacionados con ellas. Recientemente, el organismo ha iniciado una campaña orientada a incentivar el crecimiento del sector privado para constituir un mercado de las artes escénicas más amplio y dinámico. También es importante la reciente creación de la Escola Superior de Arte Dramático de Galicia, institución que ofrece los estudios de interpretación y dirección escénica y que proveerá de actores y directores al sistema teatral gallego.

Las representaciones de teatro, danza y demás artes escénicas obtuvieron un 31,9 % más de ingresos en Galicia en 2005 respecto a 2004, y generaron cerca de 361 300 euros solo en derechos de autor. Estas cifras, las más altas jamás alcanzadas, parecen indicar una firme tendencia al alza en la actividad escénica en la comunidad, que no deja de crecer en lo que va de década (SGAE, 2006). Aun así, pese a la gran cantidad de obras que se representan en gallego, de los cinco principales espectáculos dramáticos ofrecidos en Galicia en 2005 solo uno fue en este idioma.

Recientemente se ha definido el perfil del consumidor de teatro en Galicia (Igaem, 2006). El perfil del público asistente a espectáculos de la red pública gallega de teatro es una persona de estudios superiores, mujer, con una edad comprendida entre 30 y 35 años y residente en localidades medianas y grandes. Entre el público teatral, se detecta una gran relación entre el consumo de teatro en gallego y en castellano, lo que hace pensar que el idioma no es un elemento que discrimine su elección. Es positivo constatar que la intensidad de consumo de teatro en gallego es más amplia que en el resto de espectáculos. Relacionando el perfil del asistente a los espectáculos teatrales con otras actividades que analizamos, podemos afirmar que este es más proclive a utilizar Internet, así como a leer prensa y asistir a proyecciones cinematográficas. Asimismo, la frecuencia de consumo de teatro gallego está más relacionado con el consumo de literatura en gallego. En el apartado de actitudes, resulta positivo el dato de que a la mitad de los asistentes les resulta indiferente la elección de teatro en gallego o castellano y que en la otra mitad predominan claramente los que prefieren el teatro en gallego, medido tanto en grado de interés como en frecuencia de asistencia y satisfacción.

Las artes musicales gallegas tienen una historia importante no solo en la más conocida tradición folklórica, de la cual hay referentes universalmente conocidos, sino también dentro de la música culta y la moderna. La música folk gallega tiene una amplia difusión en los países donde el consumo de este tipo de productos está extendido. Algunos de nuestros artistas más conocidos como Milladoiro o Carlos Núñez han vendido cientos de miles de discos y actuado en escenarios de medio mundo. Por otra parte, desde los años sesenta, autores gallegos conocidos de las listas de éxitos españolas, así como nuevas formaciones, empezaron a introducir la lengua gallega en algunas de sus composiciones pese a las prohibiciones del régimen dictatorial de Franco. También en el marco de la conocida como canción protesta de los años setenta surgieron voces y colectivos de cantautores que utilizaron la lengua gallega para sus reivindicaciones artísticas y políticas.

Además del éxito internacional de nuestra música de inspiración celta y a pesar de que la música popular hecha en gallego no tiene la difusión de los artistas de habla hispana o inglesa, son conocidos los momentos en los que esta tuvo más auge, como los grupos surgidos del éxito de pioneros como «Os Resentidos» en los década de 1980, el movimiento «Rock Bravú» de los años noventa, que comprendió un número considerable de grupos que hacían rock desenfadado en gallego o movimientos relacionados actualmente con el hip-hop rimado en la lengua de Galicia y de amplia difusión entre los colectivos aficionados. Hoy en día existen grupos que utilizan el gallego en las letras de sus composiciones musicales en muchos de los estilos en los que se clasifica la música popular, desde los mencionados hasta punk, ska, funk, reagge, pop, fusion, metal y toda la variedad de músicas que utilizan sonoridades electrónicas, entre otros. Artistas gallegos han recibido premios como los Grammy o los World Music Awards de la BBC y nuestra música puede escucharse en muchas emisoras de radio internacionales o en canales de televisión musicales como la MTV. En Galicia se organizan multitud de festivales y conciertos en toda su geografía donde a los artistas foráneos se les unen en muchas ocasiones formaciones musicales gallegas que utilizan el gallego en sus composiciones. Es mundialmente conocido el festival de Ortigueira, declarado Festival de Interés Turístico Internacional y que acoge en sus ediciones a más de 100 000 espectadores.

La actual crisis comercial que sufre la industria discográfica no es una excepción en Galicia, donde la venta de discos baja año tras año. Sirva como ejemplo la caída del 7,8 % entre 2004 y 2005 (SGAE, 2006). La música en vivo en Galicia sufre picos que coinciden con la celebración de los años santos, en los cuales se pone en marcha el programa cultural y turístico Xacobeo, caracterizado tradicionalmente por la contratación de grandes eventos musicales. Como se puede intuir fácilmente, el grueso de la música en vivo en Galicia es de importación. Por ejemplo, entre los 5 acontecimientos musicales que más ingresos generaron el año 2005, ninguno tenía artistas que hiciesen música con letras en gallego.

Describiremos a continuación, siquiera sucintamente, la relación del consumo de los gallegos con los medios de comunicación, el cine y las nuevas tecnologías.2

En Galicia se hace un consumo masivo de medios de comunicación audiovisuales, la radio y la televisión. El 66 % de la población mayor de 18 años escucha la radio a diario y la televisión es utilizada como medio de comunicación cotidiana por el 92 %. Los medios escritos son usados de manera más reducida: un 48 % afirma leer el periódico todos los días. Las nuevas tecnologías aún están poco extendidas entre la población, con un nivel de penetración muy bajo. La cuota de conexión a Internet diaria consigue el 10 %, mientras que siete de cada diez gallegos nunca navega por Internet. Por último, indicar que un 6 % de los gallegos va al cine una o más veces por semana.

En la Galicia actual, el consumidor puede optar por medios de comunicación en gallego o en castellano. Con todo y como es bien sabido, esta elección es solo parcialmente real dada la desigual distribución de medios, tanto cuantitativa como cualitativamente. Sirva solo de ejemplo lo que acontece en la prensa escrita diaria; mientras que en gallego tan solo circula un periódico (Galicia-Hoxe), en castellano podemos elegir entre varias docenas. Una distribución semejante se da en los medios audiovisuales. Por tanto, los datos que a continuación presentamos deben ser acogidos habida cuenta esta situación.

En una realidad como la descrita, es destacable que un 61 % de la población gallega utilice diariamente la TVG como medio de comunicación. Además, para la mayoría de los gallegos, la TVG es el canal preferido, seguido de TVE1, Telecinco y Antena 3. El resto de los canales, incluidas las televisiones locales, comarcales y plataformas, apenas son preferencias para los gallegos. Al margen de estos datos, según el estudio de SOFRES de 2005, la TVG es la cuarta televisión más vista en Galicia, con una cuota media del 17,2 %

Escuchar la radio en gallego es una actividad que realiza a diario una de cada tres personas. En los medios escritos, en el cine y en Internet, los datos son más desalentadores. La pequeña presencia de periódicos escritos en gallego hace que sea muy poco probable el recurso a esta lengua para la lectura diaria. Algo semejante se puede decir a propósito del cine. Soy muy escasas las posibilidades que un gallego tiene de asistir a la proyección de una película doblada en su lengua. Por tanto, ver una película en gallego es un acontecimiento extraordinario. El usuario habitual de Internet tampoco acostumbra a utilizar esta lengua en su práctica.

Cuota de penetración3 y porcentaje de personas que recurren al gallego como lengua de consumo medios de comunicación, cine e Internet. Fuente: CCG, 2004

El gráfico muestra, además, que las mayores distancias entre la cuota de penetración de un determinado medio y su consumo en gallego se da en los semanarios. Mientras que un 40 % de los gallegos mayores de edad dice leer semanarios, tan solo lo hace en gallego un 2 %.

Para evaluar la situación del gallego en los diferentes productos de comunicación y culturales y, sobre todo, para hacer un análisis prospectivo en el sector, hace falta un estudio pormenorizado de las actitudes de los consumidores ante esa realidad. El resultado de la encuesta que venimos analizando pone en evidencia que los consumidores gallegos son muy conscientes de la minorización de la lengua gallega en estos productos. De hecho, se establecen dos grupos muy claros en las variables que inciden en la dimensión cognitiva de las actitudes. Por un lado, están aquellos en los que una mayoría considera que el gallego tiene una presencia muy pequeña, como son el cine (81 %), los semanarios (78 %), Internet (73 %) y los periódicos (66 %), y por otra están aquellos en los que los entrevistados consideran que la presencia de gallego es adecuada: televisión (70 %) y radio (68 %). Finalmente, en el caso de la publicidad, hay una polaridad muy clara, con un 50 % que opina que es adecuada y el otro 50 % que es escasa.

Porcentaje de personas que opina que la presencia de gallego es escasa en medios de comunicación, cine e Internet. Fuente: CCG, 2004

Hay que señalar que son insignificantes los porcentajes de aquellos que consideran que la presencia del gallego es excesiva. En ninguno de los productos analizados se llega al 1 %.

Así y todo, cuando se solicita mayor concreción sobre la demanda de más gallego, se observan también porcentajes elevados en las televisiones locales (48 %), en las plataformas digitales (57 %), en las televisiones de ámbito estatal (42 %), en las emisoras de radio de ámbito local (47 %) y en las de cobertura estatal (47 %). Además, el lector habitual de prensa reclama una mayor presencia del gallego en los periódicos. Un 60 % considera que debería aumentar tanto en las secciones informativas como en las de opinión. Por su parte, aquellos que consideran que su periódico habitual tiene suficiente espacio redactado en gallego son solo el 18 %.

Demanda de gallego en prensa. Fuente: CCG, 2004

Por último, se corrobora la demanda de un nuevo periódico en gallego. Para la mayoría de la población, la lengua preferida para un posible nuevo periódico editado en Galicia es el gallego (51 %), mientras que los que preferirían aumentar la cuota del castellano consigue el 11 %. El resto, un 33 %, opta por un periódico con una presencia similar de las dos lenguas. Estas preferencias están estratificadas socialmente habida cuenta de variables como la edad, el nivel de estudios conseguido o la lengua habitual. La mayor demanda del gallego para un nuevo periódico se da entre la población menor de 40 años, con estudios medios o superiores y hablante habitual de gallego o bilingüe con predominio de esta lengua. En cualquier caso, no se constata ningún grupo social que apueste por un nuevo periódico redactado solo en castellano. Incluso entre la población más remisa, los porcentajes de preferencia de un periódico en gallego son siempre superiores a las de la opción en castellano.

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Notas

  • 1. El texto de esta ponencia ha sido elaborado con el apoyo de Henrique Monteagudo y Hökan Casares, de la Sección de Lingua del Consello da Cultura Galega.Volver
  • 2. Utilizaremos datos del proyecto del informe Monteagudo et al., (en prensa). A sociolingüística dos medios de comunicación en Galicia. Santiago de Compostela: Consello da Cultura Galega. Los datos pertenecen la una encuesta (1200 entrevistas) realizada en 2004 con una muestra de la población gallega mayor de 18 años. Para un valor de p=q, y un nivel de confianza del 95,5 %, el error mostral máximo es del ± 2,9 %.Volver
  • 3. La audiencia se mide como se indica a continuación: Prensa: lectores / día; Semanarios: lectores / semana; Radio: oyentes / día; Televisión: espectadores / día; Cine: espectadores / semana; Internet: usuarios / mes.Volver