El enfoque del tratamiento de las variedades del español en el Servicio Internacional de Evaluación de la Lengua Española (SIELE) María Catalina Nosiglia
Secretaria de Asuntos Académicos, Universidad de Buenos Aires

Mi presencia intenta respaldar el hecho de que cuatro instituciones prestigiosas —Universidad de Salamanca, la Universidad Autónoma de México, la Universidad de Buenos Aires y el Instituto Cervantes— se asociaron para diseñar e implementar este nuevo certificado de idioma español. Esta asociación refleja lo que en varias declaraciones de las Conferencias Iberoamericanas de jefes de Estado y ministros de Educación de nuestros países se planteara, que las universidades deberían promover la formulación de objetivos comunes y la realización de planes de acción compartidos por medio de la conformación de consorcios. El SIELE es un ejemplo de ese cometido.

Mi breve exposición se centrará en cómo intentamos incluir las variedades del español en el SIELE.

El SIELE es un examen panhispánico, es decir, responde a la integración de las variedades de la lengua española. En sentido técnico del término, «Perteneciente o relativo a todos los pueblos que hablan la lengua española».

La norma hispánica es pluricéntrica. Hay varias normas regionales aceptadas por las Academias de cada país.

La presencia de instituciones de diferentes regiones de habla hispana (Argentina, España y México) pensamos que asegura el tratamiento equilibrado de las distintas variedades del español que se habla en los diferentes países hispanoamericanos y le da garantía de calidad en la evaluación de las cuatro competencias que evalúa el examen: comprensión lectora, comprensión auditiva, expresión e interacción oral y expresión e interacción escrita.

La clasificación de las variedades

Una lengua natural no es una unidad sino un conjunto de variedades de muchos tipos:

  • por el lugar (dialectos),
  • por la edad (cronolectos),
  • por las profesiones (tecnolectos),
  • por la situación social (sociolecto) y
  • por la situación comunicativa (registro).

El SIELE integra todas las variedades de la lengua española.

En general las clasificaciones agrupan las variedades por regiones o localizaciones geográficas. Pero como la lengua es algo vivo, tal como señala Luisa Valenzuela,1 la lengua es líquida (recuperando el término de Zygmunt Bauman), fluye, se transforma, y por eso es transitoria.

La agrupación por áreas que se ha establecido en el SIELE está basada en Cotton y Sharp (2001), en el libro Spanish in the Americas que sigue la tradición más extendida (división de Henríquez Ureña):

  1. Mexicana-Centroamericana: México y América Central (todos los países hispanohablantes situados entre México y Colombia).
  2. Caribeña: Colombia, Venezuela, Cuba, Puerto Rico y República Dominicana.
  3. Andina: Ecuador, Perú, y Bolivia.
  4. Chilena: Chile.
  5. Rioplatense: Argentina, Uruguay y Paraguay.
  6. Peninsular: España.

Lengua formal, lengua culta y lengua estándar

Se espera que el examen certifique la lengua que se usa en situaciones de un grado medio o alto de formalidad en los ámbitos privado, público e institucional.

Variedades de la lengua incluida en los exámenes

En las tareas de niveles bajos (A1-B1) del «Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas: Aprendizaje, Enseñanza, Evaluación» se ha optado por una variedad neutra, sin rasgos dialectales o exclusivos de ninguna variedad, catalogada como «español internacional».

En las pruebas de comprensión, los candidatos del SIELE se enfrentarán a textos de al menos tres variedades distintas por prueba,que garantiza la correcta comprensión general por parte de los candidatos. Así podemos encontrar: una entrevista en la radio a un/a escritor/a argentino/a, mexicano/a o cubano/a realizada por un/a periodista español/a; una conferencia en una universidad de un/a médico/a chileno/a, español/a o guatemalteco/a; un artículo sobre medio ambiente de un/a especialista boliviano/a, peruano/a o uruguayo/a.

En las pruebas de expresión oral y escrita, se aceptará cualquier variedad del español y se aplicarán los mismos criterios de calificación sea cual sea la lengua que emplee el candidato, siempre que se ajuste a la tarea.

Los materiales que se elaboren relacionados con el examen SIELE han de ser también un ejemplo de integración de las variedades de la lengua española y podrán usar cualquiera de las normas aceptadas por las Academias de la Lengua de cada país.

En síntesis es un examen panhispánico, modular, ágil y digital.

A modo de cierre

Quisiera, a modo de cierre, compartir una frase de John Lipski que dice:

A partir de una comunidad lingüística pequeña y razonablemente homogénea, que llegó por vez primera a finales del siglo xv, el español de América se ha expandido para abarcar palabras, construcciones gramaticales y patrones articulatorios inimaginables en el alba de la presencia española en el Nuevo Mundo. El español de América, comparado con los dialectos de España, transmite el mismo exotismo y la misma magia que la flora, la fauna y las civilizaciones que deslumbraron y maravillaron a los primeros observadores europeos.

(Moure, 2015:22)

Bibliografía

  • Moure, José Luis (2015). «¿Castellano, español o argentino?». En Acuña, Leonor; Baralo, Marta y Moure, José Luis. ¿Qué español enseñar a un extranjero? Tinta Fresca, Universidad Nacional de Mar del Plata. ISBN: 9789873422393.

Notas

  • 1. En la sesión plenaria «El español, lengua universal» en el VIII Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE), 28 de marzo de 2019, Córdoba, Argentina. Volver